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Que no caiga en el olvido

Porque está más candente que nunca, para que quede claro, para que nunca se olvide, para que no caiga en el olvido, para que, a pesar no enseñarse, se aprenda, para que quede de manifiesto y como homenaje a todos los ceutíes que están sufriendo esta invasión.

Sí, Ceuta es España y siempre será España, y lleva siendo española desde 1668, por mucho que lo reclamen los marroquíes, con el argumento de recuperarla (que no es casual) y por mucho que la ultrajen y no la defiendan los gobernantes españoles. Y no, nunca ha sido una colonia ni un protectorado ni un territorio ocupado. Pero veamos un poco de historia.

Fenicios, griegos, cartagineses, romanos y musulmanes han tachonado la historia de Ceuta, dejando su huella en los límites del Mare Nostrum y buscando el control del Estrecho, ya sea por motivos comerciales o geoestratégicos. Como precedente debemos decir que Ceuta y Melilla formaban ya parte de la provincia romana de Hispania Tingitana, que existía desde el 40 d.C y abarcaba lo que hoy es Marruecos y algo de Mauritania. Sí, era un enclave muy importante, sirva el dato la instalación de una base de dromones (un tipo de embarcación de remos) mandada construir por Justiniano en el 534 d.C. .

Bizantina y visigoda

Como he comentado, Ceuta estuvo bajo poder bizantino que, poco a poco, empezó a estar bajo la influencia de los visigodos, desde Toledo, funcionando, más bien como un condado cristiano con autonomía. Pero llegó el traidor del conde Don Julián, partidario de Witiza, que abrió las puertas, desde Ceuta, a las tropas musulmanas de Tariq en el 711, lo que conllevó la ocupación de casi toda la península y de todos los territorios cristianos, incluida, la propia Ceuta.

Tras más de 7 siglos de luchas, combates, razias, nuevas invasiones, avances y retrocesos, se consiguió culminar la reconquista, sí, digo bien, la reconquista en 1492, cuando los Reyes Católicos entraron en Granada. Pero Ceuta fue recuperada unos años antes, concretamente 77 años antes, pues el 21 de agosto de 1415, Juan Vaz de Almeda, entró en la ciudad y ondeó el Pendón Real y la bandera de Lisboa en la torre de Vela de la fortaleza. En aquel momento se empezó a hablar portugués en Ceuta.

Pero llegó la unión de los reinos de España y Portugal en la figura de Felipe II, en 1580, pasando Ceuta a formar parte del Imperio Español. Esta unión duró hasta 1640, momento que separaron de nuevo ambos reinos y Ceuta decidió permanecer fiel a monarca español Felipe IV. Este reconocimiento no fue aprobado hasta 1668, con la firma del Tratado de Lisboa en el que España reconocía la independencia de Portugal y refrendaba la pertenencia de Ceuta a la Corona española.

De la corona portuguesa al imperio español

Así que Ceuta, oficialmente es española desde 1668. ¿Es esto importante? Mucho, pues era portuguesa mucho antes que la dinastía actual de Marruecos tomara el poder en 1631 y era española mucho antes que el estado moderno de Marrueco, el reino actual, recuperase su independencia en 1956, tras el periodo colonial. ¿Son detalles importantes? Bastante importantes, pero más importante es lo que se contempla en el Tratado Was-Ras. Entramos en detalles.

Desde hace un tiempo a esta parte, ahora con más ahínco, Marruecos está reclamando las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla como si un día hubiesen pertenecido al estado marroquí y un día fueron conquistadas. Pero, como hemos visto, desde 1415 con la Corona Portuguesa y desde 1668 con España, el hecho de afirmar la recuperación de las ciudades ocupadas es simplificar mucho el asunto, por lo que la cuestión es más compleja.

Sin entrar a valorar la separación de las ciudades de la península, incluso del continente europeo, pues es un argumento endeble si revisamos el mapa político del mundo, las fronteras reales las establecen los tratados, la historia, el Derecho internacional y el ejercicio efectivo de la soberanía. Y aquí entra en juego el Tratado de Wad-Ras de 1860, un tratado que en los discursos apenas aparece y no que apenas se usa como argumento sólido.

Tratado de Wad-Ras, claves para la soberanía española de Ceuta

Este tratado fue firmado el 26 de abril de 1860 en Tetuán, poniendo fin a la Guerra de África, siendo su contenido de enorme relevancia para afianzar y comprender el territorio de Ceuta.

En su artículo II se establece que el Sultán de Marruecos viene a bien ampliar el territorio jurisdiccional de Ceuta “hasta los parajes más convenientes para la completa seguridad y resguardo de su guarnición”.

Pero, más importante si cabe, en el artículo III el soberano marroquí cede a la reina de España determinados territorios situados en torno a Ceuta en pleno dominio y soberanía. Como se puede comprobar no se habla de colonia, ni uso temporal, ni permisos administrativos ni nada parecido, se habla de dominio y soberanía, palabras de suma importancia que aparecen en un tratado internacional.

Con el artículo IV se pretende crear una comisión de ingenieros españoles y marroquíes con el cometido de señalar sobre el terreno los límites acordados en el tratado, mediante postes y señales, añadiendo, en el propio artículo, que desde el mismo día de la firma del tratado, aquellos terrenos cedidos estarían bajo la soberanía española.

Respetar los territorios conforme al tratado

Y llegamos al artículo VII que es crucial pues se recoge que el rey de Marruecos se obligaba a hacer respetar por sus propios súbditos los territorios que, conforme al tratado, quedaban bajo soberanía española. Además, se reconoce a España la facultad y capacidad de adoptar las medidas defensivas necesarias sin oposición marroquí. Esto es clave y fundamental con todo lo que está pasando en la actualidad, y todo está recogido en un tratado, recogido por escrito.

Con todo esto, como resumen, cabe decir y matizar que Ceuta ya estaba bajo soberanía española cuando se firmó el citado tratado, concretamente desde 1580, cuando Felipe II fue coronado como rey de Portugal. Y a partir de aquí, Ceuta permaneció fiel al monarca español, hasta que el Tratado de Lisboa reconoció definitivamente la soberanía española sobre la ciudad. El Tratado de Wad-Rad amplia territorio de una plaza española (dicho por el propio tratado), cediendo el Sultán de Marruecos ese territorio a España en pleno domino y soberanía.

Además, dicho tratado, en su artículo V ratifica el convenio de 1859 relativo a Melilla, cuestión esta de vital importancia también. Por eso el Tratado de Wad-Ras es básico y vital, relevante para ser utilizado con mayor asiduidad en el discurso actual para defender la soberanía española sobre Ceuta y Melilla. Es un Tratado internacional, con todas las de la ley, escrito, se puede comprobar y leer, donde se habla de la “plaza española de Ceuta”.

Ceuta ha sido, es y será española

Y así es. Ceuta desde 1415 en la Corona Portuguesa, desde 1580 en el Imperio Español y desde 1668 integrada definitivamente en la soberanía española, sumando todo esto los diferentes acuerdos con Marruecos y el crucial tratado Internacional Wad-Ras. Por todo ello, Ceuta nunca ha sido colonia ni protectorado, Ceuta es territorio español, es de soberanía española, es y será siempre España.

Para más detalles os aconsejo leer el artículo de Francisco S. García Corral publicado en EuropaSur y del que he sacado los detalles de Wad-Ras: El Tratado Wad-Ras, clave para la soberanía española de Ceuta

Ceuta ha sido, es y será siempre española